Cada estudiante y familia, al ingresar a la institución, es asignado a un equipo, representado por un color y un elemento de la naturaleza.
Esa pertenencia no cambia: los acompaña a lo largo de toda su trayectoria escolar, fortaleciendo el sentido de comunidad, identidad y trabajo en equipo.
El azul es honor y lealtad, confianza, sabiduría, inteligencia, conciencia.
Es la calma y la serenidad que representa al agua.
El rojo es la fortaleza, determinación, pasión, deseo, valor y coraje. Es el color del fuego, el cual representa toda la energía que hay en nosotros. El fuego nos mueve a ser entusiastas y libres.













